Odio mucho los sabados en la noche, a menos que pueda salir y olvidarme de que es sabado, bueno, no es que lo olvide, es tan sólo que pienso menos en cuanto odio los sabados en la noche, siento que me pesa menos sobre la espalda la tediosa noche, todos los sabados lo son, que siento que no va a terminar nunca.
Si no me conecto, si no puedo, sólo pienso toda la noche en que es posible que ella me haya escrito, que en mi cuenta de gmail haya una carta diciendo: te quiero y te extraño mucho, y desde que te alejaste he estado muy aburrida. Llamame y hagamos algo. Y yo la llamaría, y le diría que nunca voy a olvidar la noche que pasamos hace un año. Y volveríamos a andar juntos, y tal vez esta vez ella estaría dispuesta a dejar que las cosas ocurrieran sin pensarlo demasiado.
Pero si me conecto reviso mi mail, y veo que de nuevo, por una semana más ha ganado el orgullo de ambos. Que ninguno de los dos va a dar el primer paso para reconciliarnos, que ambos vamos a seguir mirando hacia otro lado, pensando que vamos a encontrar a alguien mejor. No es así, nunca lo ha sido, ¿quien mejor que ella?.
y luego vienen horas, pensando que debería escribirle, pero escribirle para qué? para decirle que la extraño, que la quiero, que no es lo mismo subir las escaleras de transmilenio, o caminar por unicentro, o comer en crepes & Waffles, o estar en la U, o sentarme en un parque o escribir, o bañarme, o respirar sin su presencia. Decirle que cada vez que puedo me quedo al frente de la iglesia a la que ella solía ir, sólo por si la veo. Que hace poco mientras hablaba con una amiga sentí por unos segundos que hablaba con ella.
Acabo de escribirle un mail, siento que no va a responderme, que ahora debe andar con algun sujeto con un buen trabajo, decente, sin problemas mentales. Siento que incluso si me contesta no va a cambiar nada. tal vez... ojala al final pueda ver esto como algo estupido o como lo más astuto que he hecho en mi vida; lo unico que deseo es poder sonreir al recordarlo.
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